Refrigerante
Protege tu motor y asegura una temperatura óptima con un mantenimiento adecuado del refrigerante
Mantén tu motor protegido frente al calor y el frío
El líquido refrigerante es fundamental para el buen funcionamiento del motor de tu vehículo. Su función principal es absorber el exceso de calor generado durante la conducción, evitando el sobrecalentamiento y garantizando que el motor trabaje a la temperatura adecuada.
Además, gracias a sus propiedades anticongelantes, permite que el líquido circule correctamente por todo el sistema de refrigeración incluso en temperaturas muy bajas, evitando que el circuito se congele y pueda provocar averías graves.
Revisar y sustituir el refrigerante periódicamente ayuda a proteger el motor, mejorar su rendimiento y prevenir reparaciones costosas.
Protección y control de temperatura del motor
El líquido refrigerante mantiene el motor a la temperatura adecuada al absorber el calor generado y disiparlo a través del radiador, evitando el sobrecalentamiento y asegurando un funcionamiento óptimo del vehículo.
Además, contiene aditivos anticorrosión que protegen componentes del sistema de refrigeración como el radiador, la bomba de agua o el termostato, ayudando a prevenir el desgaste y a mantener el sistema en buen estado.
¿Cuándo revisar el líquido refrigerante?
Con el paso del tiempo el refrigerante pierde propiedades y deja de proteger correctamente el motor. Por ello es recomendable revisar el nivel periódicamente y sustituirlo aproximadamente cada 2 años o cada 20.000 km, según las indicaciones del fabricante.
Es importante comprobar el nivel siempre con el motor en frío. Si el nivel está por debajo del mínimo, puede indicar una posible fuga en el sistema de refrigeración y conviene revisarlo en un taller.
Preguntas frecuentes
Dudas frecuentes sobre el líquido refrigerante
El agua puede utilizarse únicamente en caso de emergencia. El líquido refrigerante contiene aditivos especiales que protegen el motor contra la corrosión, el sobrecalentamiento y la congelación.
No es recomendable mezclar distintos tipos de refrigerante, ya que pueden perder sus propiedades y reducir su eficacia en la protección del motor.
El depósito suele ser transparente y el líquido tiene colores llamativos como rosa, azul o naranja. Si el nivel está por debajo de la marca mínima, es recomendable revisarlo.
Un refrigerante deteriorado puede provocar sobrecalentamiento del motor, corrosión en el sistema de refrigeración o daños en componentes importantes, lo que puede derivar en averías costosas.
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